01 de febrero de 2026

MESOPOTAMIA, de Olivier Guez

MESOPOTAMIA, de Olivier Guez

MESOPOTAMIA, de Olivier Guez

El laboratorio colonial del expolio moderno

En Mesopotamia, el autor nos presenta, bajo la apariencia de una novela histórica y con una precisión casi quirúrgica, el relato civilizador del imperialismo europeo y lo expone como lo que realmente fue: una operación de ingeniería política al servicio del control territorial y la extracción de recursos. La novela retrata el nacimiento de Irak y, con él, el origen de buena parte del orden geopolítico contemporáneo de Oriente Medio.

La acción se sitúa tras la Primera Guerra Mundial, cuando el Imperio británico toma el control de la antigua Mesopotamia. A través de la figura de Gertrude Bell, arqueóloga y funcionaria colonial, asistimos a la creación artificial de un nuevo Estado, diseñado desde despachos imperiales con mapas, reglas y fronteras que ignoran deliberadamente la realidad social, religiosa y tribal del territorio.

Guez sitúa en el centro del relato a Gertrude Bell, una figura excepcional dentro del engranaje colonial británico por una razón tan simple como disruptiva: es una mujer. En un mundo dominado por oficiales, diplomáticos y estrategas masculinos, Bell no ocupa un lugar simbólico, sino operativo. Decide, aconseja, negocia y redacta. Su presencia no es decorativa: es estructural.

Bell participa de manera destacada en ese proceso fundacional. Sin embargo, lo que acaba imponiéndose no es la autodeterminación, sino la necesidad estratégica de controlar rutas, garantizar una estabilidad mínima y, sobre todo, asegurar el acceso al petróleo. Las revueltas locales, la represión y el resentimiento creciente revelan rápidamente la verdadera naturaleza del proyecto: una ocupación disfrazada de tutela.

El autor presenta el imperialismo tal como es, un sistema frío, eficiente y profundamente cínico, regido por una lógica depredadora inherente al propio proyecto colonial: estabilizar lo justo, dividir lo necesario y extraer lo máximo posible. El resultado es un Estado condenado al fracaso desde su nacimiento.

Mesopotamia es una novela necesaria para comprender que muchos desastres contemporáneos no son anomalías históricas, sino consecuencias directas de una colonización planificada para expoliar.

Y si a todo esto le sumamos que está muy bien escrita, no se puede pedir nada más para empezar a leerla.