LA ULTRADERECHA HOY, de Cas Mudde

LA ULTRADERECHA HOY, de Cas Mudde.
La ultraderecha hoy: cuando el fascismo aprendió a disfrazarse hablando democrático.
Mudde nos ofrece un estudio sobre el actual auge de la ultraderecha examinando su historia, su ideología, su organización, sus causas y sus consecuencias. Aportando herramientas para que la sociedad civil, los partidos y el Estado puedan utilizarlas para hacer frente a sus ideas e influencia.
Cas Mudde plantea que la ultraderecha actual no es una copia del fascismo histórico, sino una mutación adaptada a las democracias liberales.
Esta idea conecta de forma directa con Contra el fascismo, de Umberto Eco. Eco advertía que el fascismo no siempre regresa con la misma estética ni con los mismos métodos. Puede reaparecer fragmentado, banal, incluso respetable. Un “fascismo eterno” hecho de rasgos reconocibles —culto a la identidad, miedo al otro, rechazo del pluralismo— que se mezclan según el contexto histórico.
En España, esta mezcla es especialmente visible. La irrupción y consolidación de Vox no se produce mediante una ruptura explícita con el sistema democrático, sino desde su interior. El discurso se articula en torno a conceptos como “unidad nacional”, “libertad” o “sentido común”, mientras se cuestionan derechos consolidados, se desacredita al feminismo, se señala a la inmigración como amenaza y se presenta la diversidad como decadencia.
En España, como en otros países europeos, la ultraderecha crece no solo por el descontento social, sino por la normalización de su marco discursivo. Cuando partidos tradicionales asumen parte de su lenguaje —endureciendo discursos sobre inmigración, recentralización o memoria histórica— el desplazamiento del eje político ya se ha producido.
Eco lo formuló con crudeza: el fascismo no necesita abolir la democracia si consigue vaciarla desde dentro. Mudde muestra cómo ese vaciamiento se produce hoy a través de procedimientos legales, mayorías parlamentarias y una retórica que se presenta como defensiva. En España, basta observar los pactos institucionales en comunidades autónomas y ayuntamientos, donde determinadas políticas culturales, educativas o de igualdad se convierten en moneda de cambio.
Otro elemento clave que Mudde subraya —y que en España resulta especialmente pertinente— es la victimización estratégica. La ultranderecha se presenta como silenciada, perseguida o censurada incluso cuando dispone de amplios altavoces mediáticos y representación institucional. Esta narrativa conecta con lo que Eco describía como el culto al agravio permanente: la necesidad de un enemigo constante para cohesionar al grupo.
Mudde no anuncia el fin de la democracia, pero sí advierte de su desgaste progresivo.
Leído junto a Contra el fascismo, el libro de Mudde funciona como una actualización necesaria. Eco nos enseñó a reconocer las señales. Mudde nos explica los engranajes.