06 de enero de 2026

LECTURAS 2026

LECTURAS 2026

LECTURAS 2026


Durante 2026 voy a llevar a cabo un diario público de lecturas. En él compartiré una breve reseña de cada libro leído junto con una opinión estrictamente personal.

En ningún caso debe entenderse este espacio como un ejercicio de crítica literaria. No es mi intención, ni me considero preparado, para asumir ese papel. Lo que aquí aparecerá será únicamente la mirada de un lector que comparte lecturas que le han acompañado, le han interpelado o le han dejado algún poso.

Los libros que aparezcan en este diario serán aquellos que, tras su lectura, considere que merecen ser leídos. Eso significa que no todo lo que lea a lo largo del año aparecerá reflejado aquí. Si un libro no me convence, simplemente no lo compartiré. No quiero influir de manera negativa en la experiencia lectora de nadie.

Este diario nace, por tanto, como un espacio de recomendación, no de juicio; como una invitación a la lectura desde la honestidad y el respeto.


Comenzamos con la primera novela terminada en 2026: Comerás flores, de Lucia Solla Sobral.

La historia gira en torno a Marina, una joven de veinticuatro años que, meses después de la muerte de su padre, conoce a Jaime, un hombre de cuarenta y cinco años, veinte mayor que ella. Inicialmente deslumbrada porla vida acomodada que él le ofrece, por la forma en que le manifiesta el amor y por lo diferente que es todo en ese mundo que él le abre,Marina acaba sumida en una relación desigual y emocionalmente tóxica que la va alejando de su identidad y de sus relaciones previas: amigos, familia.

‹‹Piojita, el amor es lo más importante en la vida››.

Cuánto pueden marcar las palabras de un padre muerto. ¿Puede el amor convertirse en el justificante para maltratar y para consentir ser maltratada?

¿Debe una mujer joven, preparada, con un trabajo, libertad económica y una red de apoyo familiar y de amistades, soportar a un hombre que dice quererla y, precisamente por eso, le hace la vida imposible? Yo creo que no.

Ninguna mujer debería aceptar el maltrato. Marina, tendría que haberse marchado en la página diecinueve, con el primer desplante. Pero no lo hizo. El amor, los desayunos en la cama de la casa más bonita del mundo, las comidas en los mejores restaurantes, los fines de semana en buenos hoteles… todo eso forma también de la trampa.

Las relaciones abusivas rara vez empiezan con golpes. Empiezan con gestos pequeños, con silencios, con concesiones mínimas que, cuando uno quiere darse cuenta, ya lo han ocupado todo.

Pero esta es solo es mi lectura y mi opinión.